
SW-428 Una traviesa mujer casada mostró sus libros eróticos a un estudiante que estaba inmerso en sus estudios en una librería. Quería una polla virgen erecta que no estuviera acostumbrada a la estimulación. Presioné mi cuerpo contra él y lo hice eyacular una y otra vez en la pequeña tienda sin avisar al personal ni a otros clientes.
Una mujer casada que encuentra un libro erótico en una librería y se pone cachonda ve a un estudiante de aspecto serio... Quiere comprobar el deseo sexual de un adolescente, por eso intenta seducirlo haciéndole ver libros eróticos o dejándole ver sus fotos de bragas. Como era de esperar, presioné mi trasero contra el pene del estudiante, que se había puesto erecto. El estudiante era tan apasionado que eyaculó una y otra vez, haciendo muy feliz a su esposa.


























