
DLDSS-352 Nunca te perdonaré si te corres al revés... Sakura Kamiya en la posición de vaquera de pistón inverso de un subordinado que no se detendrá incluso si se corre
Mi jefe, el señor Kamiya, siempre me regaña excesivamente. Un día, en una reunión social, le negaron injustificadamente su personalidad y, aunque la atendieron en un hotel, llegó al límite de su paciencia en muchos sentidos, se olvidó de sí misma y tuvo relaciones sexuales con él. Para aliviar su ira reprimida, se folla violentamente a su jefa, acosada por el poder, hasta que ella se somete con un furioso pistón. A pesar de que lloró y suplicó perdón, no la perdonó y continuó empujándola como quiso hasta la mañana. sara


























